La cartera de inversión definitiva: la cantidad óptima de ETFs y acciones

Tener una cartera de inversiones optimizada implica encontrar el equilibrio adecuado entre ETFs y acciones. Mi nombre es Nolan Govan y soy profesor universitario. He trabajado con cientos de personas para ayudarles a resolver esta cuestión y, en este artículo, te compartiré algunas ideas y recomendaciones sobre cómo estructurar tu cartera de inversión. Es importante tener en cuenta que la respuesta no será la misma para todos, ya que cada persona tiene metas y necesidades de inversión diferentes. Sin embargo, puedo darte una visión general de lo que considero óptimo.

Diversificación y reducción del estrés son las dos principales razones por las cuales debemos determinar cuántos ETFs y acciones deberíamos tener en nuestra cartera. La diversificación es clave para evitar concentrar todo nuestro dinero en una sola inversión y reducir el riesgo. El problema es que a veces creemos que estamos diversificando cuando en realidad estamos invirtiendo en el mismo tipo de activo. Por ejemplo, podríamos invertir en cuatro ETFs diferentes, pero si analizamos su sobreposición, podemos descubrir que muchos de ellos tienen las mismas acciones en sus carteras.

En mi canal de YouTube, suelo alentar a los inversores a elegir un solo ETF en cada categoría en la que deseen invertir. Por ejemplo, podrías elegir un ETF de alta capitalización como Vu o VTI como base de tu cartera, un ETF de dividendos como SCHD o VYM, y un ETF de crecimiento como SCHG o VGT. Es importante recordar que tú tienes el control y puedes agregar o quitar categorías según tus preferencias e intereses.

En cuanto a la cantidad de ETFs, es recomendable que al menos el 70% de tu cartera esté compuesto por ETFs. Esto te brindará una diversificación sólida y un bajo riesgo. En cuanto al número específico de ETFs, recomendaría tener entre uno y cuatro. Incluso invertir en un solo ETF a largo plazo puede ser suficiente, siempre y cuando sea un ETF amplio y diversificado como Vu o VTI.

En cuanto a las acciones individuales, considero que tener entre cero y diez empresas en tu cartera es óptimo. Es importante recordar que la gran mayoría de las personas no logran superar consistentemente los rendimientos del mercado a largo plazo. Si bien hay personas que disfrutan de invertir en acciones individuales por interés personal o como una estrategia adicional, también debemos considerar el estrés asociado con la gestión de múltiples acciones. Cuantas más acciones tengas, más atención y seguimiento requerirán.

Si decides invertir en acciones individuales, te recomendaría que investigues a fondo y selecciones las 25 mejores empresas para tu cartera. Luego, ordena estas empresas de acuerdo a su importancia y enfoque solo en las cinco primeras. Esto reducirá el estrés y te permitirá dedicar más tiempo y análisis a las empresas que realmente te importan. Recuerda diversificar en términos de sectores y no te preocupes si tus acciones están en un solo sector, siempre y cuando la mayor parte de tu cartera esté en ETFs diversificados.

En resumen, una cartera de inversión ideal podría estar compuesta por al menos un 70% de ETFs diversificados y entre cero y diez acciones individuales. La proporción puede variar dependiendo de tus metas y preferencias personales. Como siempre, es importante realizar tu propia investigación y adaptar estas recomendaciones a tu situación financiera y objetivos de inversión.

Recuerda que la inversión es un juego a largo plazo y la diversificación es clave para reducir los riesgos. No tomes a la ligera las decisiones financieras y busca siempre la opinión de expertos si tienes dudas.

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